30.6.21

La Discriminación sigue al Diseño – El Diseño sigue a la Discriminación, por Anja Neidhardt y Lisa Baumgarten

Artículo de Anja Neidhardt y Lisa Baumgarten publicado en FORM Magazine
Este artículo fue publicado el 19 de marzo de 2020 en
FORM Magazine Nº 287, "Women and Design".


La Discriminación sigue al Diseño

El Diseño sigue a la Discriminación

Una Perspectiva Feminista sobre el Diseño


por Anja Neidhardt y Lisa Baumgarten, 19 de marzo, 2020



Hacer está en el centro tanto del feminismo como del diseño. Se trata de algo más que de representación, de paquetes azules y rosas, de modelos a seguir o de una venganza femenina. Se trata de un mundo más igualitario para todes – no se trata simplemente de dar la vuelta a las relaciones de poder. El diseño hace nuestro mundo y, al hacerlo, reproduce una estructura discriminatoria. Por eso tiene que cambiar radicalmente.


La disciplina del diseño surgió al mismo tiempo que la producción de bienes industriales en el siglo XIX, el capitalismo y el sistema de valores del modernismo. Todos ellos están interrelacionados y desarrollados dentro de estructuras patriarcales. Los componentes esenciales de estos desarrollos son el colonialismo y, como consecuencia, también el racismo.El diseño participa en la creación de nuestro mundo. Nuestro entorno hecho-por-el-hombre ((hu)man-made) a su vez influye en qué y cómo diseñamos. Los estándares de producción en masa y de diseño industrial, por ejemplo, se basan principalmente en un cuerpo masculino joven, sano, heteronormativo. Cuanto más se desvía nuestro cuerpo de este estándar, más difícil para nosotres es navegar en nuestro entorno diseñado. El contexto occidental, blanco, dominado por los hombres estableció la definición del buen diseño (resumido en principios tales como: "la forma sigue a la función", "menos es más"), que hasta hoy se entiende muy a menudo como "objetivo". La creencia de que es una fórmula de diseño universalmente aplicable persiste – no solo en revistas que están de moda, sino también entre les diseñadores, en publicaciones profesionales, y en academias y universidades.

Mientras sigamos estos supuestos sin reflexionar, nos convertiremos en cómplices en la reproducción de estructuras que discriminan o privilegian a las personas en función de ciertas características – como el color de la piel, el género, la orientación sexual, la clase, la discapacidad o la edad. Ya no podemos cerrar los ojos ante el hecho de que la disciplina del diseño está incrustada en una estructura de poder que bell hooks denomina "patriarcado capitalista imperialista supremacista blanco".2

La constatación de que no hay una producción neutral de conocimiento ni una práctica de diseño libre de valor no es en absoluto una novedad. Se remonta a las académicas feministas de la década de 1970, entre otras.3 Ellas han enfatizado repetidamente que la pregunta no es cómo podemos diseñar sin valores, sino qué valores seguimos. Definimos el feminismo con bell hooks como un movimiento sociopolítico que tiene como objetivo "poner fin al sexismo, la explotación y la opresión sexistas".4 El feminismo existe "no sólo en respuesta a sino también en forma de las experiencias vividas de personas reales", como dice Mimi Marinucci.5 Las mujeres no son un grupo homogéneo y no experimentan la(s) misma(s) forma(s) de opresión. El feminismo debe, por lo tanto, ser interseccional para reconocer las complejas relaciones entre sexismo, racismo, clasismo, etc. y las diversas realidades de la vida que las acompañan.6 7


El feminismo está comprometido con valores democráticos como la libertad, la dignidad humana y la justicia. Poner estos en práctica inevitablemente también significa examinar críticamente la disciplina del diseño – y cambiarla. El feminismo no es, por lo tanto, un tema que pueda tratarse en un solo proyecto, sino una perspectiva y una aproximación que abarca todos los aspectos de la vida y el trabajo.8 Existen diferentes feminismos y, en consecuencia, diferentes enfoques y acciones. Si bien la representación de los grupos marginados es esencial, debemos pensar más allá de simplemente subir de nivel al estándar blanco y masculino.


"El feminismo es un movimiento en muchos sentidos. Algo nos mueve a hacernos feministas. Quizá este algo sea un sentido de injusticia, de que algo está mal, [...]. Un movimiento feminista es un movimiento político colectivo. Muchos feminismos significa muchos movimientos. Un colectivo es lo que no permanece quieto, sino que crea movimiento y es creado por él." Sara Ahmed9


Tomemos como ejemplo la educación en diseño: Quién crea conocimiento y cómo tiene una influencia decisiva en la construcción y el reconocimiento de nuestra realidad. Y las formas en que les educadores en diseño comunican este conocimiento tienen un impacto no solo en nosotres aquí y ahora, sino también en futuras generaciones.


Un enfoque estructural, radical, combinado con una perspectiva feminista interseccional, implica cambios significativos desde fuera de las instituciones de diseño, así como pequeños cambios desde dentro – y la oportunidad de crear una disciplina del diseño más justa y, por lo tanto, una sociedad más justa.10


Necesitamos reconocer que la teoría y la práctica, así como la forma, la función y el contenido, están inextricablemente vinculados. De esto surge la necesidad de enseñar de manera horizontal, involucrando a les estudiantes y sus realidades vividas en el programa académico, lo que se puede lograr comunicando abiertamente las intenciones de cada une, los objetivos del curso y las expectativas de todes les involucrades. Hablar y lidiar con las jerarquías puede ser un primer paso hacia la creación colaborativa de un espacio donde les estudiantes y les educadores puedan aprender de y con otres.11 Por ejemplo, para permitir una cultura del diálogo respetuosa y reconocer la presencia de todes, podemos preguntar los pronombres de les participantes cuando nos presentemos – y también discutir nuestra motivación para hacerlo. Las necesidades y habilidades de cada persona son muy diferentes. Mientras que a algunes les gusta el trabajo en grupo, otres prefieren trabajar soles. Y mientras algunes prosperan cuando siguen su propio horario, otres alcanzan su mejor potencial cuando trabajan dentro de una estructura determinada. Podemos responder ofreciendo formatos alternos con rondas de comentarios posteriores. De esta manera, podemos permitir que les estudiantes se comprendan mejor a sí mismes y a les demás, pero también que tomen mejores decisiones para su(s) futuro(s) profesional(es).


Como educadores, es esencial reflexionar sobre nuestra posición y trabajar con expertes si es necesario: ¿Qué color de piel, género, orientación sexual, antecedentes financieros tengo? ¿Dónde me encuentro en las jerarquías de nuestra sociedad? Dada mi experiencia profesional y personal y mi posicionamiento, ¿puedo tratar el tema en cuestión de manera apropiada y respetuosa? ¿Hay personas más cualificadas que yo?


El cuestionamiento crítico también es un método importante cuando se trata de contenido: ¿Cómo definimos el diseño y qué procesos y personas están incluidas o excluidas por esta definición?12 ¿Qué podemos aprender de las historias detrás de las cosas?13 ¿Cómo surgió el canon del diseño? ¿Necesitamos para algo diseñadores estrella (independientemente de su identidad)? ¿Por qué continuamos propagando el concepto del guerrero solitario e ignoramos el hecho de que todos los procesos de diseño son colaborativos? ¿Quiénes desarrollan herramientas de diseño y en base a qué supuestos?


Un análisis del posicionamiento y la responsabilidad de une debe ser parte de la educación en diseño. La toma de decisiones reflexiva y la acción requieren un acercamiento consciente a las normas, el canon y las herramientas – solo de esta manera se pueden reconocer y prevenir los posibles efectos adversos.



Literatura adicional:

Khandwala, Anoushka: "What does it mean to decolonize design?". En: AIGA Eye on Design Magazine, 2019. https://eyeondesign.aiga.org/what-does-it-mean-to-decolonize-design (última consulta el 10 de febrero de 2020).


Modes of Criticism 4: Radical Pedagogy. Eindhoven: Onomatopee (145.2), 2019.


Canli, Ece, y Prado, Luiza: "Design and Intersectionality. Material Production of Gender, Race, Class – and Beyond", Symposium Intersectional Perspectives on Design, Politics and Power en la School of Arts and Communication, Universidad de Malmö, 14 y 15 de noviembre de 2016.


Costanza-Chock, Sasha: "Design Justice: Towards an Intersectional Feminist Framework for Design Theory and Practice" (3 de junio de 2018), Proceedings of the Design Research Society 2018. https://ssrn.com/abstract=3189696 (última consulta el 3 de febrero de 2020).


Teaching Design: Bibliografía, https://docs.google.com/spreadsheets/d/1QMzp9-y_rOkj-m7uEHldjmMK2zsL_t9lpoxdMg_Cce8/edit#gid=779391913 (última consulta el 3 de febrero de 2020).


Tejada, Ramon (Ed.): Decolonising Design Reader, https://docs.google.com/document/d/1Hbymt6a3zz044xF_LCqGfTmXJip3cetj5sHlxZEjtJ4/edit (última consulta el 3 de febrero de 2020).


Tunstall, Dori: "Decolonising Design", Berkeley Talks (12), 2019, https://news.berkeley.edu/2019/01/25/berkeley-talks-dori-tunstall/ (última consulta el 3 de febrero de 2020).


Ansari, Ahmed; Abdulla, Danah; Canli, Ece; Prado, Luiza; Keshavarz, Mahmoud; Kiem, Matthew; Oliveira, Pedro, y Schultz, Tristan: "The Decolonising Design Manifesto". En: Journal of Futures Studies 23(3), junio 2016. https://www.researchgate.net/publication/329375428_The_Decolonising_Design_Manifesto 

(última consulta el 10 de febrero de 2020).



Este texto fue creado con la inspiración e influencia de esta red:

Griselda Flesler, Ramia Mazé, Benedetta Crippa, Ramon Tejada, common-interest, Prem Krishnamurthy, Madeleine Morley, Anja Kaiser, Maya Ober, Andrea Tinnes, depatriarchise design, Paula Minelgaite, Sasha Costanza-Chock, Emily Smith, VenidaDevenida, Rebekka Kiesewetter, Franziska Morlok, Decolonising Design, Imad Gebrayel, Mara Recklies, The Funambulist



Notas:

[1] Ece Canli: "Design History Interrupted – A Queer-Feminist Perspective", en: Marjanne van Helvert (Ed.): The Responsible Object – A History of Design Ideology for the Future.

Ámsterdam 2018, p. 187–207.


[2] bell hooks: feminism is for everybody. Cambridge: Southend Press, 2000, p. 45–46.


[3] Ver el trabajo de Sheila de Bretteville y de Cheryl Buckley, por nombrar dos.


[4] bell hooks: feminism is for everybody. Cambridge: Southend Press, 2000, p. viii.


[5] Mimi Marinucci: Feminism is Queer. Londres: Zed Books, 2016, p. 111.


[6] Kimberlé Crenshaw: "Demarginalizing the Intersection of Race and Sex: A Black Feminist Critique of Antidiscrimination Doctrine, Feminist Theory and Antiracist Politics", en: University of Chicago Legal Forum, Vol. 1989, No. 1.


[7] Hermana Outrider: "Intersectionality – A Definition, History and Guide", 2016. https://sisteroutrider.wordpress.com/2016/07/27/intersectionality-a-definition-history-and-guide/ (última consulta el 10 de febrero de 2020).


[8] Sara Ahmed: Living a Feminist Life. Durham y Londres: Duke University Press, 2017.


[9] Ibíd., p. 3.


[10] Sasha Constanza-Chock: "Design Justice: towards an intersectional feminist framework for design theory and practice". 3 de junio de 2018. Proceedings of the Design Research Society, 2018.


[11] bell hooks: Teaching to Transgress. Nueva York: Routledge, 1994.


[12] Cheryl Buckley: "Made in Patriarchy –Toward a Feminist Analysis of Women and Design", en: Design Issues Vol. 3, No. 2, Otoño, 1986.


[13] Lisa Baumgarten y Anja Neidhardt: "Thingstead. [thing: Ding/Versammlung; stead: Ort/Stätte]". Presentación en la conferencia German Society for Design Theory and Research (dgtf), Kassel, 15 de noviembre de 2019.


Esta es la versión sin cortes de nuestro artículo "La Discriminación Sigue al Diseño – El Diseño Sigue a la Discriminación. Una Perspectiva Feminista sobre el Diseño". La revista form Design Magazine nos encargó escribir un texto introductorio accesible sobre el tema del feminismo y el diseño para su número No. 287 "Women and Design". Una versión abreviada de nuestro artículo se publicó bien oculta en la parte posterior en la p.160.


Sobre las autoras:

En 2019, Lisa Baumgarten y Anja Neidhardt fundaron la plataforma Teaching Design, que trata la educación en diseño desde una perspectiva interseccional feminista y decolonial.

www.teaching-design.net


Lisa Baumgarten trabaja como diseñadora, educadora en diseño e investiga en temas como historia y pedagogía del diseño. Enseña diseño y teoría del diseño en universidades alemanas de diseño y arte.

www.lisabaumgarten.de


Anja Neidhardt es doctoranda en el Umeå Institute of Design y el Umeå Centre for Gender Studies. También escribe para diferentes publicaciones internacionales de diseño. Junto con Maya Ober, está co-desarrollando depatriarchise design.

www.depatriarchisedesign.com



Neidhardt, Anja y Baumgarten, Lisa, «Discrimination Follows Design – Design Follows Discrimination», en teaching-design.net, consultado el 30.06.2021 [Traducción propia]

20.5.20

¿Vida en Urania? por Federica Buzzi

Alegoría de la astronomía (Urania), Francesco Cozza, de 1660 a 1670

24 de mayo, 2019. URANIA 

Un colectivo anarco-queer deambula por el espacio exterior de Florencia, Italia. Lxs excéntricxs astronautas aterrizan en un planeta abandonado y deciden okuparlo – este cuerpo celeste se llama Urania y lxs pobladorxs se llaman a sí mismxs uranesse. 

Si miras la Tierra desde el espacio, verás a Urania donde el tejido suburbano de Florencia se desvanece gradualmente en sitios industriales, carreteras y pueblos. Urania se encuentra entre una parada de camiones, un vertedero ilegal, el final del parque de la ciudad conocido por el tráfico de drogas y el cruising, no lejos del campamento de casas rodantes de la comunidad romaní, y justo en el lado opuesto del río frente a un área de viviendas sociales de los años 60 económicamente desfavorecida. En lugar de sentir el tirón de la gravedad hacia el centro de la ciudad, Urania orbita hacia los márgenes habitados por traficantes de drogas, trabajadorxs sexuales, personas sin hogar, migrantes, minorías étnicas, desempleadxs y pobres, todos los sujetos que "viven fuera del marco familiar y reproductivo, así como en los márgenes de la lógica del trabajo y la producción”(Halberstam 2005, 10). 

Al igual que cualquier misión espacial importante, como Apolo 11, Urania también hace referencia a una deidad griega. Urania es la diosa del amor "celestial" que, según el antiguo poeta griego Hesíodo, fue concebida sin una madre de los genitales cortados de Urano. Esta historia de reproducción artificial y castración es el mito de origen perfecto para la Urania divina anti-normativa y anti-patriarcal, la protectora de lxs uranesse descrita como "la diosa de lxs queers, lesbianas, putas, unicornios, pervertidxs y aquellxs individuxs libres de heteronormatividad" (Urania Queer Squat 2019). 

El mito de Urania fue una inspiración para el escritor y pionero de los derechos gays Karl Heinrich, quien en la década de 1860 acuñó el término "uraniano" para describir a las personas que encarnan un "tercer sexo", que "amaban de manera diferente". Lxs uranesse son uranianos en su búsqueda del amor y la amistad más allá del romance y la pareja, por métodos alternativos de alianza "opuestos a la hegemonía de la cultura dominante, pero también de la normatividad de la cultura gay y lésbica" (Halberstam 2005, 161). 

Aquí tenemos una conflagración de nombres: la musa de la astronomía, representada en la iconografía tradicional balanceándose en un globo azul, también llamada Urania. De manera similar a la musa tambaleante, lxs uranesse son vacilantes con respecto a las posturas políticas que son difíciles de conciliar. Entre un movimiento anarquista que culpa a la política del cuerpo queer por obstruir el trabajo "real" del activismo, y una comunidad LGBTQI a menudo apolítica que se transforma en el modelo heterosexual, Urania prefiere tambalearse sin cesar. 

Urania no sólo existe en mito y literatura, existe en el espacio. En este edificio vacío en las afueras de Florencia, lxs uranesse finalmente pudieron "establecer [su] presencia, expresar [sus] deseos libremente, sustraer un espacio pequeño pero enorme de las fuerzas del Estado, el patriarcado y el hetero-sexismo" (Urania Queer Squat 2019). Se las arreglaron para traer agua y electricidad, y organizaron el espacio para formas de vida colectiva. A pesar de la ausencia de electrodomésticos básicos, como una fuente de chocolate decente, la villa puede albergar conciertos, talleres sobre cultura queer, un club de cine, noches de karaoke, representaciones teatrales, sesiones de corte y tinte, una biblioteca de zines y una tienda gratuita. Urania está construida y mantenida colectivamente por sus ocupantes y aquellxs que simpatizan con el proyecto. Los principales trabajos de renovación se llevan a cabo dentro de un marco que incluye momentos de intercambio de conocimiento práctico y discursivo, incluyendo tanto talleres de soldadura como lecturas de teoría transfeminista. 

No todxs están listxs para una expedición en Urania, por lo que lxs uranesse a menudo se aventuran en el vecindario cercano e intentan crear conexiones con la gente local a través de la distribución de panfletos o cine al aire libre en la plaza. Urania se ha convertido en un espacio para el contacto entre clases y entre generaciones, donde lxs adolescentes locales pueden fumar marihuana y hablar de género, lxs migrantes pueden pasarse y quizás cargar sus teléfonos, aquellxs que lo necesitan pueden encontrar un alojamiento temporal. 

Urania no sólo existe en el espacio, también existe en el espacio exterior. Su planeta regente es Urano, conocido en astrología como el planeta de la libertad, la revolución, el cambio y las ideas radicales. Urano es también el planeta más frío del Sistema Solar, ubicado a 2.871 billones de kilómetros del Sol, en el interior cósmico. Al igual que Urano, Urania también está lejos del centro de atención resplandeciente. Su posición periférica es, en ciertos aspectos, favorable: sigue siendo un territorio remoto y desconocido donde podría suceder cualquier cosa, incluidas las lluvias de diamantes. 

Las narrativas de identidad queer a menudo están vinculadas a una migración voluntaria desde la periferia de mente cerrada y opresiva a la ciudad como un espacio de posibilidades, encuentros y transgresiones. Urania, en cambio, siguió la trayectoria opuesta de un cuerpo en el espacio. Durante varios años, antes de establecerse en Urania, el colectivo estuvo activo en el centro de la ciudad de Florencia, ofreciendo un escenario alternativo dentro del centro de la ciudad sujeto a un proceso incesante liberador, donde los únicos "espacios queer" tolerados son los puntos metronormativos de consumo complaciendo los deseos de las comunidades sexuales masculinas blancas gay. Entonces, cuando surgió la oportunidad de okupar un espacio fuera del municipio, lxs uranesse salieron de la atmósfera sofocante de Florencia. Desafortunadamente, incluso en la parte más alejada de la exosfera de la ciudad, Urania permanece constantemente bajo control y amenaza de desalojo por parte de las fuerzas policiales y la privatización. 

Urania es un experimento de anti-urbanismo queer, desafía la afirmación de que la identidad queer es inseparable de lo urbano. Mientras que la ciudad era el escenario para hacer frente a la gentrificación y desafiar la represión, la zona rural ofrece la oportunidad de experimentar formas de vivir y crear cultura bajo diferentes premisas. Sin embargo, no tiene mucho que ver con la idea romántica de una comuna que disfruta de una vida pacífica y libre en el campo. El contexto rural donde se ubica no es salubre, ni bonito, ni idílico. Para muchxs uranesse, el campo generalmente no es un retiro, sino un lugar de trabajo: cuando nos reunimos para hacer algunas preguntas antes de escribir de este artículo, todxs están a punto de partir para pasar el mes de septiembre trabajando en Francia para la cosecha. Consideraron cultivar verduras en Urania, pero es probable que el suelo esté contaminado por el vertedero ilegal cercano, por lo que no se recomienda el cultivo. Lxs uranesse no son agricultorxs rurales queer, son aliens que intentan pasarlo lo mejor posible en la superficie rica en metano de Urania. 

7 de enero, 2020. HYPERURANIA 

El premio Nobel de física de 2019 fue otorgado a los astrónomos suizos Michel Mayor y Didier Queloz por su descubrimiento del primer planeta más allá de nuestro sistema solar. (Devlin, Hannah / Sample, Ian 2019) Todavía se están descubriendo mundos nuevos y extraños, lo cual desafía nuestras ideas preconcebidas sobre los sistemas planetarios e incita a lxs científicxs a revisar sus teorías. Lxs uranesse dieron un pequeño paso en Urania, mostrando que podría haber formas de vida alternativas más allá de las estructuras de poder existentes en el espacio exterior queer. Urania no se forma a través de la terraformación, un proceso bastante poco imaginativo de transformar un planeta para que se parezca a la Tierra, por el contrario, se niega completamente a aceptar los modelos terrestres. Especialmente en este momento de crisis ecológica y social, se debe considerar seriamente habitar la Tierra como si fuera un planeta diferente, en lugar de habitar nuevos planetas como si fueran la Tierra. 

Después de haber sido advertidxs de un desalojo inminente, lxs uranesse decidieron partir elegantemente de Urania en sus propios términos. Comenzó como una TAZ (Zona Autónoma Temporal), un experimento de transfeminismo y anarquismo de unos pocos días de duración, Urania se desarrolló en el transcurso de siete meses y reunió a diversxs individuxs, grupos y experiencias. Desvinculado de su presencia física, Urania puede ascender al Hyperuranion, ese mundo detrás de la bóveda celeste habitada por las ideas de cosas reales, y regresará, tal vez pronto, a otros planetas. 

Un agradecimiento especial a Spyros de Urania Queer Squat. 

Imagen del planeta Urano tomada por la nave espacial Voyager 2 en 1986

FEDERICA BUZZI 
Comisaria independiente, escritora y trabajadora cultural que vive en Bruselas. También conocida como el cerebro detrás de DEMIMMONDE, una plataforma que explora los asuntos sucios en la arquitectura y más allá.

"Life on Urania?" en quintacolonna.eu, visitado el 19/05/2019 [Traducción propia]

31.3.20

Consejos para ser unx buenx aliadx de las personas trans BAME, por Sabah Choudrey

Los 10 mejores consejos para ser unx buenx aliadx de las personas trans BAME1
1 REVISA TU PRIVILEGIO
El hecho de que tengas privilegios no te convierte en una mala persona o unx malx aliadx – todxs tenemos privilegios. Parte de ser unx buenx aliadx es la autorreflexión crítica y ser consciente de tu privilegio, así que piensa en las formas en que tienes poder en la sociedad como persona blanca o persona cis; reconócelo y asume responsabilidad por ello. Y no tengas miedo de escuchar que lo estás haciendo mal; parte de ser unx buenx aliadx es ser capaz de pedir perdón.
2 NO TRATES A LAS PERSONAS COMO TOKENS2 O TICKS PARA RELLENAR CASILLAS
Las personas trans BAME no son ticks en casillas para ganar puntos de aliadx, y tener un amigx o trabajadorx BAME no te convierte automáticamente en unx buenx aliadx, ni te hace incapaz de ser racista. No todas las personas BAME son iguales, ni tienen las mismas opiniones. Reconoce que hay falsa inclusividad y los errores cuando ocurran, y evita el tokenismo.
3 ESTATE DISPUESTX A ESCUCHAR
Lo más importante que puede hacer es escuchar las voces de las personas trans BAME. Escuchar a alguien que ha vivido la experiencia de un problema es muy importante y te ayudará a comprender el núcleo del problema, y es la mejor manera de educarte a ti mismx.
4 NO ASUMAS QUE SABES CÓMO ES EL RACISMO
El racismo es sutil e insidioso, y no siempre es tan obvio como el KKK. El racismo adopta muchas formas y significa muchas cosas, incluidas las microagresiones y la discriminación que es institucional, cotidiana y multidireccional.
5 HAZ TUS TAREAS
Infórmate sobre los problemas trans BAME. Ser unx buenx aliadx no es buscar a alguien que te enseñe acerca de las personas con las que quieres ser aliadx – es asumir la responsabilidad de ti mismx.
6 NO HAGAS SUPOSICIONES
El hecho de que una persona se identifique con un grupo no significa que no pueda identificarse como parte de otro grupo. Aprender sobre la interseccionalidad te ayudará a comprender que nuestras identidades son complejas y, a veces, no visibles, pero nos afectan de todos modos. Hay identidades BAME que no son visibles, lo que significa que las necesidades no siempre son obvias, por ejemplo, una persona de raza mixta que pasa por blanca todavía se verá afectada por el racismo.
7 MANTÉN UNA MENTE ABIERTA
Estate abiertx a comprender que la forma en que aprendiste sobre género o las palabras que usas para describir tu identidad de género no son las únicas. El género se experimenta de manera diferente en todo el mundo, ya que las personas se socializan de manera diferente en otras culturas y religiones. Las personas BAME pueden experimentar disforia racializada y conceptos de masculinidad y feminidad racializados.
8 NO JUEGUES A "LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LAS OPRESIONES"
Ser unx aliadx no se trata de comparar quien tiene una vida más difícil o de comparar unas opresiones con otras. El hecho de que alguien sea trans no significa que sepan lo que es ser BAME o que no puedan ser racistas. No hay ganadores ni perdedores de quién es el más oprimido. Es posible que múltiples grupos afronten la opresión, no ignores la interseccionalidad.
9 ESTATE DISPUESTX A LUCHAR CONTRA LXS INTOLERANTES Y LA INJUSTICIA
Promueve la igualdad y la justicia racial en tu comunidad. Si te sientes cómodx, cuestiona a tus amigxs y compañerxs por su racismo, incluso cuando no haya personas BAME a tu alrededor. Estarán más abiertos a escucharte y te dará la oportunidad de conseguir una repercusión de verdad.
10 NO DEJES DE INTENTARLO
Sigue intentándolo y luchando por la justicia racial y la igualdad. No pasa nada/no importa si sigues cometiendo errores, ya que es un proceso de aprendizaje. Sé compasivx contigo mismx y con los demás, y date tiempo y espacio para crecer.
CHOUDREY, Sabah, Inclusivity: Supporting BAME trans people, Gender Identity Research & Education Society (GIRES), 2016. [Traducción propia]

[1] 
"BAME" es la abreviación de "Black, Asian & Minority Ethnic", y se utiliza para referirse a personas negras, asiáticas y minorías étnicas (incluidas las identidades africanas, del Medio Oriente, indígenas y de raza mixta). A veces escrito como "BME".

[2] El tokenismo es la práctica superficial y simbólica de inclusión de minorías para dar una imagen de diversidad y así evitar acusaciones de discriminación. Token es una persona perteneciente a un grupo minoritario que se emplea como icono representativo de ese grupo más que como individux. El término en inglés, tokenism, surgió en los años 60 en el movimiento afro por los derechos civiles en Estados Unidos, y apareció publicado por primera vez en un artículo de Martin Luther King Jr. en The New York Times Magazine en 1962.

14.2.20

Los Baños Públicos necesitan ser Seguros y Accesibles para Todxs, por Anja Neidhardt

Los baños públicos, tal como los conocemos hoy en nuestra sociedad occidental, están diseñados en torno a la segregación de las personas en "hombres" y "mujeres": antes de entrar, tenemos que decidir en función de su respectiva señalización entre los baños para hombres y aquellos para mujeres. Cualquiera que sea la puerta por la que pasamos, generalmente nos encontramos en un gran espacio que contiene lavabos y cubículos (y, en el de los hombres, a menudo una serie de urinarios). Si hay una tercera puerta, generalmente lleva un símbolo de una persona en silla de ruedas – una señal que, cuando se compara con las otras dos, parece sugerir que las personas con diversidad funcional no tienen género – y conduce a una habitación con instalaciones que incluyen un lavabo accesible para silla de ruedas para usuarixs con diversidad funcional. Mucho más allá del ámbito de la señalización, el diseño de los baños públicos es problemático – aquellos para personas con diversidad funcional, por ejemplo, con frecuencia no alcanzan la accesibilidad prometida.

Señalización de baño de género-neutro, Baby Wale Restaurant DC.
Surgen muchas preguntas: ¿Por qué algunos edificios ofrecen menos baños para mujeres que para hombres? ¿Por qué el diseño de los baños públicos trata a las mujeres y los hombres de manera desigual? ¿Por qué los cambiadores para bebés se colocan principalmente en los baños de mujeres? ¿No hay padres con bebés que necesiten tales cambiadores? ¿Que deberían hacer? ¿Por qué los baños accesibles a menudo están cerrados y las llaves fuera de alcance? ¿Cómo deben maniobrar las personas que menstrúan ante la segregación espacial del inodoro y el lavabo? ¿Qué pasa con aquellxs que no se identifican como hombre o mujer? ¿Y aquellxs que no se ajustan a los estereotipos de género en su apariencia? El diseño actual de nuestros baños públicos, de hecho, discrimina a la mayoría de la población.

Los baños públicos no sólo se segregan entre "hombres", "mujeres" y "personas con diversidad funcional". También hay menos baños para mujeres que para hombres, aún menos son los habilitados para personas con diversidad funcional. Dado que muchos edificios públicos, los de las empresas y fábricas incluidas, fueron diseñados y construidos por hombres heterosexuales blancos y con cuerpos normativos en un momento en que pocas mujeres y personas con diversidad funcional estudiaban en universidades o trabajaban en bloques de oficinas, por señalar dos ejemplos, estos grupos fueron pasados ​​por alto o ignorados. Aunque hoy en día existen baños públicos para mujeres y personas con diversidad funcional, su número sigue siendo bajo. Como investigadoras de arquitectura y diseño, Kathryn H. Anthony y Meghan Dufresne señalan en su texto "Potty Parity in Perspective: Gender and Family Issues in Planning and Designing Public Restrooms" (2007) que esta forma de discriminación tiene efectos sobre la salud, especialmente para las mujeres. Casi una cuarta parte de todxs lxs adultxs con órganos reproductores femeninos está menstruando en este momento. Las mujeres también son más propensas a sufrir incontinencia o tener que cuidar a niñxs pequeñxs. Esos son factores de estrés, más aún cuando no hay baños (gratuitos) disponibles.

Sólo los cubículos de los llamados baños de mujeres están (a menudo, no siempre) equipados con contenedores sanitarios. Para aquellos que se identifican como hombres, pero que, sin embargo, menstrúan, esto plantea uno de los muchos problemas que conlleva el diseño actual de los baños públicos. Incluso si los cubículos están equipados con contenedores sanitarios, el lavabo se encuentra fuera de éstos. Quien se lava primero las manos para poder cambiarse luego la compresa o el tampón, o vaciar la copa menstrual, todavía tiene que arreglárselas para abrir y cerrar la puerta del cubículo de manera higiénica sin entrar en contacto con nuevos gérmenes. El diseño espacial hace que sea imposible enjuagar la copa menstrual. Antes de vestirse de nuevo y salir del cubículo, sólo puede limpiarse la sangre de las manos de manera incómoda e improvisada con la ayuda del papel higiénico o con toallitas húmedas que haya traído consigo.
 
Activistas de la iniciativa "People in Search of Safe and Accessible Restrooms" (PISSAR). Imagen de la publicación That’s Revolting! Queer Strategies for Resisting Assimilation.
[Fuente
Estudios como el artículo de Jody L. Herman "Gendered Restrooms and Minority Stress" revelan que el diseño convencional de baños públicos no sólo ignora y excluye a las personas transgénero y de género-no-conforme, sino que también las expone al peligro y puede conducir a situaciones de conflicto. Según una encuesta detallada en el artículo de Herman, al 18 por ciento de lxs encuestadxs se les ha negado el acceso a un baño público, el 68 por ciento ha sufrido acoso verbal, como por ejemplo el cuestionamiento de su género, mientras que el 9 por ciento incluso fue agredido físicamente. El 54 por ciento de lxs encuestadxs informaron sobre problemas de salud atribuibles al hecho de evitar baños públicos (como resultado de aguantarse, por ejemplo). Estos hallazgos muestran que dichas instalaciones no son accesibles y seguras para todxs por igual.


La lista de verificación creada por PISSAR, publicada en el libro
That’s Revolting! Queer Strategies for Resisting Assimilation.
Foto: Anja Neidhardt, Depatriarchise Design.
[Fuente]

¿Cómo se puede hacer que los baños públicos sean seguros, accesibles y utilizables por todxs? En 2003, estudiantes de la Universidad de California en Santa Bárbara pusieron en marcha la iniciativa "People in Search of Safe and Accessible Restrooms" (PISSAR). Equipados con una cinta métrica, un portapapeles y una lista de verificación, se pusieron en marcha para patrullar, evaluar, documentar y mapear todas las instalaciones del campus. Su lista de verificación incluía preguntas sobre la señalización de la puerta del baño, sobre la disponibilidad (o no) de pasamanos, sobre la altura de los espejos, lavabos y dispensadores de tampones, y sobre la disponibilidad y ubicación de los cambiadores para bebés. Además de llamar la atención sobre el tema, lxs activistas y los datos que recopilaron ayudaron a resaltar las fallas y presionaron a lxs gerentes de las universidades para que las abordaran. Los esfuerzos de PISSAR no sólo resultaron en el rediseño de los baños, sino también en que la universidad acordó, como política, que todos los futuros proyectos de construcción deberían tener baños accesibles y de género neutro. Aunque el grupo se ha disuelto desde entonces, ha inspirado a muchxs otrxs activistas.




La lista de verificación creada por PISSAR, publicada en el libro
That’s Revolting! Queer Strategies for Resisting Assimilation.
Foto: Anja Neidhardt, Depatriarchise Design.
[Fuente]


Los estudios de arquitectura y diseño deberían aprender de estas iniciativas y trabajar en soluciones. Por supuesto, también las leyes y las normas tienen que cambiar, pero lxs diseñadorxs pueden contribuir significativamente a repensar los encargos públicos y privados. Muy a menudo, los estudios proponen instalaciones basadas en cubículos de género neutro, de planta abierta, que todavía se basan en una separación de inodoros y lavabos. Son sólo una solución superficial. Todavía discriminan a las personas que menstrúan. Y también a las mujeres que buscan un momento para ellas mismas, mirarse al espejo o acomodarse el pañuelo. Momentos en los que todxs deberían sentirse segurxs. Pero el espacio compartido en el que se colocan los lavabos y los espejos no ofrece refugio a la mirada masculina. El estrés que sienten puede ser incluso mucho mayor para lxs supervivientes de violencia sexual.

El concepto de las instalaciones basadas en cubículos y de planta abierta debe ser reemplazado por habitáculos individuales y accesibles, cada uno con un solo inodoro, un contenedor sanitario, un lavabo y sin señalización específica de género. Como consecuencia, no sólo habría suficiente espacio para lxs usuarixs con sillas de ruedas, sino también para las personas con carrito de bebé, y niñxs y personas que necesitan asistencia. Los baños públicos deben diseñarse de manera que sean seguros y accesibles para todxs. También tiene que responder a todas las necesidades y cuidar lxs supervivientes de violencia sexual, especialmente las mujeres y las personas transgénero.

Otras Lecturas:
  • Kathryn H. Anthony y Meghan Dufresne, “Potty Parity in Perspective: Gender and Family Issues in Planning and Designing Public Restrooms”, Journal of Planning Literature, 2017
  • Jody L. Herman, “Gendered Restrooms and Minority Stress: The Public Regulation of Gender and Its Impact on Transgender People’s Lives”, The Williams Institute, UCLA School of Law, 2013.
  • Alison Kafer, Feminist, Queer, Crip, Bloomington: Indiana University Press, 2013.
  • Simone Chess, Alison Kafer, Jessi Quizar, Mattie Udora Richardson, “Calling all Restroom Revolutionaries!”, en: Mattilda Bernstein Sycamore (ed.), That’s Revolting! Queer Strategies for Resisting Assimilation, Berkeley: Soft Skull Press, 2008.