22.11.18

Cárceles bolleras, documental dirigido por Cecilia Montagut

Trailer Cárceles bolleras, dirigida por Cecilia Montagut.

Cárceles bolleras (prácticas lésbicas entre rejas) nace como un proyecto audiovisual del cruce entre dos fuertes intereses investigadores y se centra en el mundo carcelario femenino en su intersección con las sexualidades no normativas.

Partimos de trabajos de investigación sobre presas en centros penitenciarios del Estado español. Teniendo en cuenta situaciones del pasado, focalizamos estos conocimientos en experiencias carcelarias de sexualidad entre mujeres en tiempo más recientes. 
En el imaginario colectivo siempre sobrevuela la idea de que existen sexualidades no normativas en la prisión, pero no se sabe cómo ni cuántas son. El cine y los medios nos transmiten, sobre todo, la existencia de relaciones sexuales forzadas y de abuso de poder en cárceles masculinas, pero también hay una realidad distinta: las relaciones erótico- afectivas entre mujeres. Estas relaciones, con sus luces y sombras, a menudo son satisfactorias pero pocas veces trascienden las rejas. 
En los últimos años hemos tenido acceso a estas sexualidades a través de las series Orange is the New Black y la adaptación española Vis a vis, pero hay mucho más detrás de los barrotes. 
Nuestro punto de partida es que la prisión supone para no pocas de las personas presas un escenario propicio para la transformación de deseo. En este contexto, las prácticas lésbicas se pueden entender como forma de supervivencia y/o resistencia ante una institución tan heterosexista y controladora como es la cárcel. 
El resultado de esta investigación es el documental Cárceles bolleras (prácticas lésbicas entre rejas).

OSBORNE, Raquel, Estíbaliz de Miguel, Cecilia Montagut y otrxs colaboradorxs, «Cárceles Bolleras. Prácticas lésbicas entre rejas», en Fefa Vila Núñez (dir.), El Porvenir de la Revuelta. Memoria y deseo LGTBIQ, Madrid Destino Cultura Turismo y Negocio, S.A., 2017, p. 20

3.5.18

Interseccionalidad 02 #glosario

La interseccionalidad es una sensibilidad analítica, una forma de pensar acerca de la identidad y su relación con el poder. Originalmente articulada en nombre de las mujeres negras, el término sacó a la luz la invisibilidad de muchas personas componentes de un grupo que las reclaman como miembros, pero que a menudo fallan en representarlas. Los borrones interseccionales no son exclusivos de las mujeres negras. Gente de color dentro de los movimientos LGTBQ; chicas de color en la lucha contra el «flujo de la escuela a la cárcel»1; mujeres dentro de los movimientos migratorios; mujeres trans dentro de los movimientos feministas; y personas con diversidades que luchan contra el abuso policial — todas afrontan vulnerabilidades que reflejan las intersecciones del racismo, el sexismo, la opresión de clase, la transfobia, el capacitismo y más. La interseccionalidad ha dado a muchos defensores una forma de enmarcar sus circunstancias y luchar por su visibilidad e inclusión.

[1] School-to-prison pipeline (SPP) es un proceso de criminalización juvenil. El término se utiliza para describir la forma en que las políticas y prácticas disciplinarias dentro de las escuelas y las políticas de aplicación de la ley se cruzan para empujar a los jóvenes a un sistema de castigo penal.

CRENSHAW, Kimberlé, «Why intersectionality can’t wait», en washingtonpost.com, consultado el 03.05.2018 [Traducción propia]

20.3.18

Tearoom, de William E. Jones

Fotograma de Tearoom, 1962/2007, por William E. Jones

Tearoom

(Película de 16mm transferida a video, color, sin sonido, 56 minutos, 1962/2007)

Tearoom1 consiste en un largometraje filmado por la policía durante una campaña contra el sexo público en el Medio Oeste de Estados Unidos. En el verano de 1962, el Departamento de Policía de Mansfield, Ohio, fotografió a hombres en un baño público debajo de la plaza principal de la ciudad. Los camarógrafos se escondieron en un armario y observaron las actividades clandestinas a través de un espejo bidireccional. La película que filmaron fue utilizada en la corte como evidencia contra los acusados, los cuales fueron declarados culpables de sodomía, que en ese momento conllevaba una sentencia mínima obligatoria de un año en la penitenciaría estatal. El material de vigilancia original filmado por la policía llegó a las manos del artista mientras investigaba los casos. Las escenas inéditas de hombres ordinarios de varias razas y clases que se reúnen para tener sexo fueron tan poderosas que el director decidió presentar el metraje con una intervención mínima. Tearoom es un ejemplo radical de película presentada "tal como se encontró" con el propósito de hacer circular imágenes históricas que de otro modo se habrían suprimido.

[1] Un tearoom es un baño público usado para breves encuentros sexuales. Los orígenes del término son desconocidos, pero posiblemente derive de la jerga británica que usa el término tea para referirse a la orina.

JONES, William E., «Tearoom», en williamjones.com, consultado el 20.03.2018 [Traducción propia]

Extracto de Tearoom, 1962/2007, por William E Jones

Jones publicó un folleto de edición limitada que recopila documentos históricos sobre el juicio, los arrestos y el uso de cámaras para la vigilancia en la década de los 60: JONES, William E., Tearoom, Cannons Publication, Los Angeles, 2008. Aquí puedes encontrar un fragmento de la publicación.

17.3.18

urban intimacy, por Anna Recasens

urban intimacy
Uso privado del espacio público
Mapa de la disidencia sexual en Barcelona
Desde 2005 hasta 2008 investigué la utilización del espacio público para usos íntimos y constate diferentes usos de la ciudad para prácticas amatorias y sexuales. La gente se apropia de la faceta pública de la ciudad, y utiliza o modifica sus espacios y mobiliario para proporcionar una acogida temporal, cobijo, y/o confort privado a estas interacciones.
En el espacio urbano ordinario, las definiciones sirven para pactar los distintos usos públicos: áreas comerciales, zonas de oficinas, zonas para las actividades de ocio, para el consumo, para actividades turísticas. En la ciudad sexual, el espacio público se transforma completamente; el espacio, la ciudad en sí misma, es redefinida, reprogramada, «pirateada» por sus usuarios, para reclamar intimidad en microclimas cambiantes, donde determinadas «zonas» de actividad sexual aceptada levantan fronteras temporales. Las parejas buscan rincones para su intimidad en los bancos de los parques, o en callejones escondidos. Las prostitutas encuentran su propio espacio comercial, «escaparates» para captar la atención de los transeúntes. Los doggers, que obtienen placer del hecho de ser vistos, crean espectáculos sexuales al aire libre en escenarios cambiantes; y los voyeurs son su audiencia que contempla el espectáculo. El ligoteo tanto de homosexuales como de heterosexuales crea mercados del sexo abiertos, donde los solitarios encuentran compañía para una noche.
Todos tienen algo en común: la caducidad, una utilización informal y temporal del espacio público como una analogía de estructuras fijadas; el trazado, por un tiempo breve, de otro mapa superpuesto a la ciudad estructurada en zonas; la redefinición y la humanización del espacio urbano, ejerciendo micropolíticas para responder a las necesidades humanas básicas.

Anna Recasens 2005-2008


Foto 1: A. Recasens

Foto 2: J. Cardona

Foto mapa: Diseño Natalia Angel

RECASENS, Anna, «urban Intimacy», en annarecasens.wordpress.com, consultado el 17.03.2018 [Traducción de Anna Recasens]

Otras fuentes:
Post-it City. Ciudades Ocasionales [eBook], Barcelona, Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), Turner, Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX), 2009, p. 182.

9.8.17

Las Tom Girls de G.B. Jones

I Am a Fascist Pig #3, G.B. Jones, 1985
Impreso en J.D.s #1creado por G.B. Jones y Bruce LaBruce, 1985
 [Fuente]
Uno de los herederos más interesantes del linaje de Tom of Finland es G. B. Jones, una artista de Toronto que ha estado activa en la escena queer desde la década de los años 80. En 1985 ella y Bruce LaBruce publicaron un zine queer muy influyente llamado J.D.s (abreviatura de "delincuentes juveniles" en inglés). En febrero de 1989 Jones y LaBruce escribieron un manifiesto titulado "Don’t Be Gay" que apareció en las páginas de Maximum Rock and Roll. Según ZineWiki, el artículo tuvo el efecto de desatar una cultura punk queer.

 "Don’t Be Gay" por G.B. Jones y Bruce LaBruce, 1989
Reimpreso en HOMOCORE #7, creado por Tom Jennings, 1991
En la década de los 80, Jones comenzó una serie de dibujos que representaban, en el estilo de Tom of Finland, policías, criminales y demás teniendo diversión macho gay, solo que con un giro: todos los personajes de las imágenes eran mujeres. Jones llamó a la serie "Tom Girls", un juego de palabras que hace referencia a Tom of Finland, así como una apelación a las chicas-que-actúan-como-chicos con la que gran parte de lesbianas están probablemente familiarizadas.
En lo más parecido que Jones tiene a una página web, la artista es descrita como "una persona abiertamente queer, hecha-a-sí-misma en la tradición punk rock, artista, cineasta, músico de rock, escritora y editora de zines"; su serie "Tom Girls" se caracteriza por ser una "reelaboración detallada de la erótica gay masculina estereotipada de Tom of Finland".