4.2.19

Changing Room, de Elmgreen & Dragset

Changing Room/Powerless Structures, Fig. 128, 2018, Elmgreen & Dragset
Fotografía: Jack Hems.

Una puerta de vestuario aparentemente común parece ser, tras una inspección más cercana, disfuncional. Con dos pomos y solo el letrero de ‘Changing Room,’ cualquier indicación de género permanece ausente y ambigua. A lo largo de su carrera, Elmgreen & Dragset ha producido una serie de trabajos con el título general Powerless Structures. En esta serie exploran lo que sucede cuando se modifican las estructuras arquitectónicas, sociales y culturales, así como la estética y las funciones de los espacios y objetos. El título deriva de la teoría del filósofo Michel Foucault (1926-1984) de que las estructuras mismas no pueden imponer poder; en cambio, solo ganan autoridad a través de las formas en que las sociedades las aceptan. Las puertas en general son símbolos tanto de apertura como de exclusión; Elmgreen & Dragset han reconfigurado la función de las puertas desde principios de la década del 2000 y, al hacerlo, nos invitan a reflexionar sobre las estructuras cotidianas que damos por sentado.

Texto del folleto de la exposición Elmgreen & Dragset: This Is How We Bite Our Tongue en la Whitechapel Gallery del 27 Septiembre 2018 al 13 Enero 2019, comisariada por Laura Smith, comisaria de la Whitechapel Gallery, junto con Habda Rashid, asistente de comisariado de la Whitechapel Gallery. [Traducción propia]

31.12.18

Homonacionalismo 01 #glosario

What is Homonationalism?, 2017, por Shon Faye 
[Fuente]

Descripción
¿Avanza siempre la sociedad hacia la aceptación y la tolerancia? ¿Supera siempre la historia al opresor? ¿O se construye siempre la liberación queer a expensas de alguien más?
Shon Faye examina el concepto de ‘homonacionalismo’, propuesto por primera vez por Jasbir Puar en 2007. Puar argumentó que los movimientos LGTB occidentales a menudo están relacionados con la defensa de la soberanía racista del estado-nación. ¿Cómo hemos de considerar su trabajo una década después? Este año (2017), Trump intentó revertir los derechos LGTB y otros en Europa intentaron apropiarse de partes de la política de liberación queer para fines nacionalistas. ¿Cómo nos ayuda la crítica del homonacionalismo a entender esto?
@ShonFaye

Transcipción
Hola, soy Shon Faye y esto es Shon This Way. Y en este episodio me preguntaré: ¿qué es el homonacionalismo?

‘Homonacionalismo’ es un término que fue acuñado por la académica Jasbir Puar en su texto de referencia Terrorist Assemblages: Homonationalism in Queer Times, que cumple su décimo aniversario este año (2017). Y si no estás seguro de cómo celebrar el décimo cumpleaños de un texto referente en la teoría queer y la biopolítica foucaultiana – no busques más, ¡porque ya he organizado la fiesta!

A veces, especialmente en los círculos activistas, el concepto se ha simplificado para referirse sólo a cualquier momento que la política de liberación LGTB podría ser apropiada por los nacionalismos de la extrema derecha. Por ejemplo, el llamamiento del Frente Nacional a las personas homosexuales blancas en Francia basado en la racista propagación del miedo sobre la homofobia musulmana o, en los EE.UU., el aumento de los eslóganes y grupos LGTB a favor de la derecha, incluyendo, entre otros, Twinks 4 Trump...

Mientras este fenómeno – del fascismo o la supremacía blanca apropiándose de la política LGTB para sus propios fines – es real y alarmante, no es exactamente lo que el homonacionalismo es. El homonacionalismo, como Puar lo propone, es un principio de análisis u organización de la política global, no una ideología personal que se puede elegir o rechazar como individuo. No se trata de gays 'buenos' o gays 'malos'.

Terrorist Assamblages fue un rechazo de la idea que a veces se encuentra en la teoría feminista y queer de los años 90 de que el estado-nación es siempre heteronormativo y que lx ciudadanx queer es siempre unx extranjerx o unx criminal en él. En cambio, Puar sostiene que el homonacionalismo es "Cómo la 'aceptación' y la 'tolerancia' para los sujetos gays y lesbianos se han convertido en un barómetro mediante el cual se evalúa el derecho y la capacidad de soberanía nacional". Rethinking Homonationalism (2013) Jasbir Puar

Entonces, ¿qué significa esto? Bueno, en otras palabras, significa que no se trata de cuándo las personas LGTB y el racismo unen fuerzas visiblemente, sino que es una crítica. Una crítica que básicamente argumenta que todos los movimientos liberales por los derechos de las lesbianas y los gays defienden ciertas ideas de progreso social y modernidad. En particular, los movimientos de igualdad LGTB se basan en el supuesto básico de que el estado-nación occidental es capaz de expandirse para incluir a todas las poblaciones marginadas y de ser un benefactor para todos sus sujetos.

Puar argumenta que estas suposiciones y discursos no pueden ser ciertos, ya que siempre ofrecen a algunas poblaciones una ciudadanía legal y cultural plena a expensas de otras, específicamente Otras racializadas tanto en el país como a nivel internacional. 
Un ejemplo simple sería el progreso hacia el matrimonio igualitario. El matrimonio ha sido considerado la cúspide de la participación de gays y lesbianas en la vida cívica. Y el matrimonio sí proporciona igualdad con lxs ciudadanxs heterosexuales. Pero también defiende una institución que, por ejemplo, refuerza las normas sexuales y familiares occidentales como supremas y excepcionales en comparación con las de otras culturas. El matrimonio también apoya al estado-nación como el árbitro supremo de la sexualidad de forma que a veces permite a lxs que están dentro de la institución el derecho a permanecer o la ciudadanía, mientras que lxs que están fuera de ella pueden ser deportadxs.

Un ejemplo más moderno diez años después (2017) podría ser los derechos de las personas transgénero. Así, por ejemplo, como parte del proceso social y legal de ‘transición’ dentro de un estado-nación, una mujer trans – como yo – puede solicitar un pasaporte femenino. Si bien esto puede considerarse un éxito de un movimiento moderno de derechos trans y un ejemplo de la excelencia de un estado-nación liberal que permite a sus ciudadanxs trans la participación plena en la vida nacional, la existencia misma de pasaportes aún respalda la soberanía del estado-nación para controlar sus fronteras, para arrestar, detener y deportar a quienes no tienen documentación, y su papel en el uso del sistema de pasaportes para la vigilancia y la monitorización de minorías racializadas como parte de sus esfuerzos contra el terrorismo, así como todas las exclusiones capitalistas que vienen con la no-ciudadanía. 
¿Eso significa que no voy a solicitar un pasaporte? Por supuesto que no – y esto es lo que significa que el homonacionalismo es más una lente a través de la que ver la política queer que una mala filosofía política que puedas simplemente rechazar.

Sin embargo, diez años después (2017) de la publicación de Terrorist Assemblages, que fue considerado en gran medida el principal análisis queer después del 11-S y la Guerra contra el Terror, nos encontramos en un panorama político bastante diferente. ¿Cómo, por ejemplo, responden las comunidades queer conscientes de la crítica del homonacionalismo al intento del presidente Trump de prohibir a las personas transgénero servir en el ejército de los EE.UU. este año (2017)? La intención de Trump no era simplemente indicar que las personas trans son una carga para la salud y la vitalidad del estado-nación, sino utilizar la atención sanitaria financiada con fondos públicos del personal de servicio trans como un campo de pruebas más amplio para las políticas relacionadas con la atención sanitaria financiada con fondos públicos y cuyos cuerpos son desechables.

Sin embargo, para contradecir el simbolismo del movimiento es difícil no recrear discursos homonacionalistas, específicamente que lxs ciudadanxs trans estadounidenses tienen total derecho a participar en el complejo industrial militar de su país. O, para decirlo con más claridad, que las personas trans estadounidenses son tan buenas para matar a personas no-blancas en el extranjero como las personas cis.

Cuando los derechos LGTB para las personas blancas y/o con ciudadanía se ven forzados activamente a retroceder, los discursos homonacionalistas se afianzan en respuesta. ¿Entonces, cuál es la solución? Bueno, ¿tal vez sea mirar al propósito de la atención médica universal en lugar de a los militares y luchar contra Trump en la postura de que algunos cuerpos tienen derecho a la atención sanitaria pública mientras que otros no? Aplicar la perspectiva del homonacionalismo debería ser un llamamiento a un debate mayor y una crítica de cómo se ve la liberación, su estado, su forma y sus limitaciones.

El homonacionalismo es un tema enorme, complejo y expansivo que solo puedo empezar a tocar superficialmente en compartibles de las redes sociales. Pero si hay algo que me gustaría sacar de este video es que no es una posición política diseñada para separar la buena política de la mala política, sino más bien una estructura a través de la cual se forma la política y la liberación queer. En lugar de darnos respuestas sobre la forma correcta de luchar – ojalá las cosas fuesen tan fáciles – el homonacionalismo nos invita a criticar duramente nuestro propio papel en la política global, incluso cuando nos juntamos bajo la bandera de la liberación queer o la política antirracista. 
[...]

FAYE, Shon, «What is Homonationalism?», en novaramedia.com, consultado el 31.12.2018 [Traducción propia]

22.11.18

Cárceles bolleras, documental dirigido por Cecilia Montagut

Trailer Cárceles bolleras, dirigida por Cecilia Montagut.

Cárceles bolleras (prácticas lésbicas entre rejas) nace como un proyecto audiovisual del cruce entre dos fuertes intereses investigadores y se centra en el mundo carcelario femenino en su intersección con las sexualidades no normativas.

Partimos de trabajos de investigación sobre presas en centros penitenciarios del Estado español. Teniendo en cuenta situaciones del pasado, focalizamos estos conocimientos en experiencias carcelarias de sexualidad entre mujeres en tiempo más recientes. 
En el imaginario colectivo siempre sobrevuela la idea de que existen sexualidades no normativas en la prisión, pero no se sabe cómo ni cuántas son. El cine y los medios nos transmiten, sobre todo, la existencia de relaciones sexuales forzadas y de abuso de poder en cárceles masculinas, pero también hay una realidad distinta: las relaciones erótico- afectivas entre mujeres. Estas relaciones, con sus luces y sombras, a menudo son satisfactorias pero pocas veces trascienden las rejas. 
En los últimos años hemos tenido acceso a estas sexualidades a través de las series Orange is the New Black y la adaptación española Vis a vis, pero hay mucho más detrás de los barrotes. 
Nuestro punto de partida es que la prisión supone para no pocas de las personas presas un escenario propicio para la transformación de deseo. En este contexto, las prácticas lésbicas se pueden entender como forma de supervivencia y/o resistencia ante una institución tan heterosexista y controladora como es la cárcel. 
El resultado de esta investigación es el documental Cárceles bolleras (prácticas lésbicas entre rejas).

OSBORNE, Raquel, Estíbaliz de Miguel, Cecilia Montagut y otrxs colaboradorxs, «Cárceles Bolleras. Prácticas lésbicas entre rejas», en Fefa Vila Núñez (dir.), El Porvenir de la Revuelta. Memoria y deseo LGTBIQ, Madrid Destino Cultura Turismo y Negocio, S.A., 2017, p. 20

3.5.18

Interseccionalidad 02 #glosario

La interseccionalidad es una sensibilidad analítica, una forma de pensar acerca de la identidad y su relación con el poder. Originalmente articulada en nombre de las mujeres negras, el término sacó a la luz la invisibilidad de muchas personas componentes de un grupo que las reclaman como miembros, pero que a menudo fallan en representarlas. Los borrones interseccionales no son exclusivos de las mujeres negras. Gente de color dentro de los movimientos LGTBQ; chicas de color en la lucha contra el «flujo de la escuela a la cárcel»1; mujeres dentro de los movimientos migratorios; mujeres trans dentro de los movimientos feministas; y personas con diversidades que luchan contra el abuso policial — todas afrontan vulnerabilidades que reflejan las intersecciones del racismo, el sexismo, la opresión de clase, la transfobia, el capacitismo y más. La interseccionalidad ha dado a muchos defensores una forma de enmarcar sus circunstancias y luchar por su visibilidad e inclusión.

[1] School-to-prison pipeline (SPP) es un proceso de criminalización juvenil. El término se utiliza para describir la forma en que las políticas y prácticas disciplinarias dentro de las escuelas y las políticas de aplicación de la ley se cruzan para empujar a los jóvenes a un sistema de castigo penal.

CRENSHAW, Kimberlé, «Why intersectionality can’t wait», en washingtonpost.com, consultado el 03.05.2018 [Traducción propia]

20.3.18

Tearoom, de William E. Jones

Fotograma de Tearoom, 1962/2007, por William E. Jones

Tearoom

(Película de 16mm transferida a video, color, sin sonido, 56 minutos, 1962/2007)

Tearoom1 consiste en un largometraje filmado por la policía durante una campaña contra el sexo público en el Medio Oeste de Estados Unidos. En el verano de 1962, el Departamento de Policía de Mansfield, Ohio, fotografió a hombres en un baño público debajo de la plaza principal de la ciudad. Los camarógrafos se escondieron en un armario y observaron las actividades clandestinas a través de un espejo bidireccional. La película que filmaron fue utilizada en la corte como evidencia contra los acusados, los cuales fueron declarados culpables de sodomía, que en ese momento conllevaba una sentencia mínima obligatoria de un año en la penitenciaría estatal. El material de vigilancia original filmado por la policía llegó a las manos del artista mientras investigaba los casos. Las escenas inéditas de hombres ordinarios de varias razas y clases que se reúnen para tener sexo fueron tan poderosas que el director decidió presentar el metraje con una intervención mínima. Tearoom es un ejemplo radical de película presentada "tal como se encontró" con el propósito de hacer circular imágenes históricas que de otro modo se habrían suprimido.

[1] Un tearoom es un baño público usado para breves encuentros sexuales. Los orígenes del término son desconocidos, pero posiblemente derive de la jerga británica que usa el término tea para referirse a la orina.

JONES, William E., «Tearoom», en williamjones.com, consultado el 20.03.2018 [Traducción propia]

Extracto de Tearoom, 1962/2007, por William E Jones

Jones publicó un folleto de edición limitada que recopila documentos históricos sobre el juicio, los arrestos y el uso de cámaras para la vigilancia en la década de los 60: JONES, William E., Tearoom, Cannons Publication, Los Angeles, 2008. Aquí puedes encontrar un fragmento de la publicación.